Tengo once semanas. Mamá me ha hecho una foto. Bueno... su ginecólogo, que metió un aparatito por el portal que usaré yo para salir al mundo. Dice mamá que me parezco a papá porque tengo la cabeza grandota, y papá es muy terco. No sé. Soy pequeño para opinar.
Lo que si tengo que confesar es que me gusta estar aquí. Yo noto a mamá y creo que ella me nota a mí. Me encanta nadar en esta piscina tan calentita. Puedo dar volteretas y rebotar en las paredes sin hacerme daño. El otro día estuve toda la tarde dando vueltas y vueltas. Luego creo que mamá se puso mala y empezó a vomitar, así que yo me fui a dormir por si acaso...
A papá le gusta tumbarse encima de la tripa de mamá y oir mi corazón. Pero creo que el tamborcito que se oye todo el rato es el bum-bum de mamá, que suena más fuerte y más despacio que el mío.
¿A que os pica la curiosidad saber si soy niño o niña? Pues tendréis que esperar hasta el próximo día porque me ha salido una pancheta grande (será de no hacer deporte), y no veo bien por esa zona, pero en seguida crezco un poco y os cuento.
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1 comentario:
Me parece una excelente idea que los niños se expresen desde el seno materno. Son personas, tienen derecho a vivir, y por tanto, tienen derecho a la libertad de expresión. Enohorabuena, chaval.
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